Pisando los talones


No puedo decir que sea una de las mejores novelas de la serie de Wallander, pero si puedo afirmar que es una de las que más me ha gustado. El comienzo va a fijar el tono de la novela: Wallander está a punto de tener un accidente de automóvil por quedarse dormido al volante. Está cansado, duerme mal, tiene la tensión alta y cuando por fin decide ir al médico descubre que tiene diabetes. Su estado de salud nos va a mantener en vilo, tanto o más que la propia investigación del caso. En el ámbito personal nada le ha salido a Wallander como pensaba: su relación con Baiba ha terminado.

Wallander cae en la cuenta de que no conoce a sus compañeros de trabajo: “La verdad es que no sabemos nada los unos de los otros.” “Trabajamos juntos, a veces durante toda la vida profesional, pero, en realidad, ¿qué sabemos de nuestros compañeros?” (Pág. 51). “Lo ignoramos todo los unos de los otros” (Pág., 98). Este aspecto jugará un papel fundamental en el desarrollo de la trama.

La novela transcurre en agosto de 1996. Un policía ha desaparecido y, simultáneamente, una madre presiona a la policía para que busque a su hija. La madre ha recibido una postal desde Viena pero está convencida de que su hija no la escribió; su letra y su firma han podido ser falsificadas. Los macabros descubrimientos que se van a producir a continuación obligarán a Wallander a indagar en los motivos de tan extraños asesinatos y a investigar en la vida de un compañero para encontrar al asesino, antes de que pueda volver a actuar.

En diferentes momentos Wallander será acusado de poner en peligro la investigación o de no llevarla adecuadamente. Se guiará más por intuiciones y corazonadas que por deducciones lógicas. Su estado de salud y su agotamiento le llevan a cometer errores y olvidos injustificables.
A pesar de todo Wallander será capaz de descubrir similitudes entre los diferentes asesinatos que le llevarán a enfrentarse con uno de los psicópatas más peligrosos de su carrera.

En el epílogo Wallander piensa que “tras todo aquello, se ocultaba una sombra aterradora que se extendía sobre le país entero, que, cada vez con mayor frecuencia la genta de la que se podía prescindir quedaría apartada y condenada a llevar una vida indigna en reductos en los que se desconoce la conmiseración y desde los que podrían contemplar a aquellos a quienes tenían la fortuna de pertencer al lado adecuado, aquellos a los que les había cabido en suerte tener algún motivo para ser felices.” (Pág. 718)

Pisando los talones, fue publicada en 1997 como Steget Efter y ha sido traducida al español por Carmen Montes Cano. Tusquets la publicó en mayo de 2004 Colección Andanzas, es la séptima novela de la serie Wallander de Henning Mankell.

Página web sobre la obra de Mankell (en inglés)

Pisando los talones
Título orginal: Steget efter
Autor: Mankell, H. (1997)
Traducción: Carmen Montes Cano, 2004
Tusquets Editores S. A.
Barcelona
1ª edición en colección Maxi: junio 2009
Páginas: 736.
ISBN: 978-84-8383-538-8

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