Sobre el género policial por Leonardo Padura

Estoy acabando de leer Pasado perfecto, la primera novela de Leonardo Padura protagonizada por el teniente de policía Mario Conde y mi fascinación por este escritor cubano continúa en aumento. Por este motivo me ha parecido interesante conocer su opinión sobre la utilización del género policial. Padura ha escrito también el ensayo Modernidad, posmodernidad y novela policial

La fecha de la entrevista es el 8 de noviembre de 2004:

Doris Wieser: Usted ya ha escrito cinco novelas policíacas. Sin embargo no parece ser un autor únicamente de género, ya que entre sus novelas cuenta también La novela de mi vida sobre el poeta nacional cubano José María Heredia. Además usted ha llamado sus novelas “falsos policíacos” porque la trama policíaca está en función de decir otras cosas. ¿Si es así, por qué ha preferido la novela policíaca? ¿Qué se puede lograr con este género que no se puede expresar de otra forma?

Leonardo Padura: Bueno, tienes razón. Creo que lo que yo hago es una utilización del género policial más que una escritura del género policial. Uso la palabra “utilizar” porque empleo recursos, formas y estructuras de la novela policial con vistas a tratar de convertir mi literatura en una literatura que – partiendo de una visión muy personal de la realidad cubana – se convierta de alguna manera en un reflejo de lo que ha sido la vida cubana y la sociedad cubana en estos los últimos años. La novela policial tiene para mí una virtud muy grande. Es una literatura que cuando uno la intenta hacer desde una perspectiva literaria – se sabe que hay muchas novelas policiales que escasamente rozan lo literario – pero cuando uno la trata de hacer desde una estructura literaria es un género muy agradecido. Es un género muy literario en sí y tiene además la virtud de que te coloca directamente en un lado de la realidad y de la sociedad que siempre es el más oscuro. La novela policial habla de crímenes, violaciones, robo, habla de lo peor de la sociedad. Y esta virtud para mí es muy importante porque yo quería – y fue lo que pensé desde que escribí Pasado perfecto, la primera novela de esta serie – hacer una literatura que de alguna manera fuera dejando también testimonio de lo que ha sido la vida cubana en estos años. Hay un elemento en la realidad cubana que es muy importante: No existe en Cuba un periodismo que refleje todas las contradicciones de la realidad. El periodismo cubano que se hace dentro de Cuba es un periodismo oficial porque los periódicos pertenecen al estado. Muchas veces, el que se hace fuera de Cuba es un periodismo que trata de buscar lo peor de la sociedad cubana como una manera de promover un estado de ánimo, una idea diferente de Cuba. Y son dos polos que siempre están en antagonismo. Yo quería hablar, desde una realidad que conozco muy bien y desde una perspectiva interior, de este mundo cubano con una visión – como te decía en el principio – personal pero que también fuera en muchos sentidos la visión de mi generación, de las frustraciones, las esperanzas, los desencantos de mi generación. Por eso, de novela policial hay un porciento evidente en estos libros, pero creo que hay mucho más que novela policial. Por eso, yo no me siento un escritor de novela policial aunque haya escrito cinco novelas policiales, como tú bien dices, y esté terminando una sexta – todas con el personaje de Mario Conde por cierto – porque mis intereses realmente nunca están en quién mató a quién, sino en por qué alguien mató a otro, por qué alguien robó, cómo lo hizo. El quién es lo menos importante, el cómo y el porqué son los que más me interesan.

Le entrevista completa se puede ver en: Leonardo Padura: “Siempre me he visto como uno más de los autores cubanos” por Doris Wieser. En la actualidad ya son seis la novelas protagonizadas por Mario Conde, la última La neblina del ayer se publicó en el 2005.

Más información sobre Leonardo Padura y Pasado perfecto:
Wikipedia
Tusquets Editores
SPAN 633. La Novela Policial Contemporánea en América Latina
Leonardo Padura: Pasado perfecto en Novela Negra y Cine Negro
Tiempo de silencio