Day: September 2, 2019

My Book Notes: “Arson Plus” (1923) a short story by Dashiell Hammett

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20891405Dashiell Hammett memorably burst on the crime lit scene in 1923 with the publication in The Black Mask of the first of his Continental Op stories (for a fascinating, very detailed look at these stories as puzzles see Mike Grost’s analysis of them).  Hammett’s three earliest Op tales, published within two weeks of each other, are “Arson Plus,” “Slippery Fingers” and “Crooked Souls.”  All three works are straightforward detective stories. (Source: The Passing Tramp)

The first Op story, “Arson Plus”, shows the routine of a private investigator for a large detective agency. He interviews suspects and witnesses, inspects the scene of the crime, cooperates with the local police, and has operatives in other cities run side investigations. The story is low key and with an atmosphere of “realism”: it looks like a major attempt to show the realistic investigative technique of a p.i. in detail. Later Hammett works, such as “The Scorched Face” (1924), continue in this vein. These stories strongly recall the realistic police work of Freeman Wills Crofts, then at the peak of his influence and prestige. “Arson Plus” contains other features the recall Crofts and the Realist school of which he was a leader: the plot centers around that Croftsian standard, the alibi, and is implemented through that Realist school technique, the “breakdown of identity”. The last third of Crofts’ best known novel, The Cask (1920), is dominated by the sleuthing of an English private investigator, but most of Crofts’ books feature the police. Hammett’s stories look like an attempt to do for the private investigator what Crofts did for the police. The detective technique of Hammett’s hero, consisting of interviewing witness after witness, often fairly blindly, hoping to turn up clues after accumulating a mass of random details, also has roots in Crofts’ books, where his policemen do the same thing. This technique was preserved and expanded in Hammett’s successor Raymond Chandler, and has become a staple of today’s p.i. novels. (Source: Mike Grost)

My encounter with this two quotes perhaps serves to explain my sudden interest for  “Arson Plus” by Dashiell Hammett, the story that introduced the world to the Continental Op, was first published in the 1 October, 1923, issue of Black Mask under the pseudonym Peter Collinson. The story can be summarised as follows: “Suspecting insurance fraud, the Op investigates the burning of an isolated farmhouse and its reclusive inhabitant.”

My take: Extremely fascinating reading as a link between two apparently opposite schools, the Golden Age of Detention and the Hard-boiled.

About the Author: Dashiell Samuel Hammett (1894–1961) was born in St. Mary’s County. He grew up in Philadelphia and Baltimore. Hammett left school at the age of fourteen and held several kinds of jobs thereafter—messenger boy, newsboy, clerk, operator, and stevedore, finally becoming an operative for Pinkerton’s Detective Agency. Sleuthing suited young Hammett, but World War I intervened, interrupting his work and injuring his health. When Sergeant Hammett was discharged from the last of several hospitals, he resumed detective work. He soon turned to writing, and in the late 1920s Hammett became the unquestioned master of detective-story fiction in America. In The Maltese Falcon (1930) he first introduced his famous private eye, Sam Spade. The Thin Man (1932) offered another immortal sleuth, Nick Charles. Red Harvest (1929), The Dain Curse (1929), and The Glass Key (1931) are among his most successful novels. During World War II, Hammett again served as sergeant in the Army, this time for more than two years, most of which he spent in the Aleutians. Hammett’s later life was marked in part by ill health, alcoholism, a period of imprisonment related to his alleged membership in the Communist Party, and by his long-time companion, the author Lillian Hellman, with whom he had a very volatile relationship. His attempt at autobiographical fiction survives in the story “Tulip”, which is contained in the posthumous collection The Big Knockover (1966, edited by Lillian Hellman). Another volume of his stories, The Continental Op (1974, edited by Stephen Marcus), introduced the final Hammett character: the “Op,” a nameless detective (or “operative”) who displays little of his personality, making him a classic tough guy in the hard-boiled mold—a bit like Hammett himself.

“Incendio provocado”, un breve relato de Dashiell Hammett

Dashiell Hammett irrumpió memorablemente en la escena del crimen en 1923 con la publicación en The Black Mask del primero de sus relatos protagonizados por El Agente de la Continental (para una visión fascinante y muy detallada de estos relatos como enigmas vean el análisis que hace  Mike Grost de ellos). Los tres primeros relatos de Hammett, publicados con dos semanas de diferencia, son “Arson Plus”, “Slippery Fingers” y “Crooked Souls”. Los tres son relatos policiacos sencillos. (Fuente: The Passing Tramp)

El primer relato “Incendio provocado”, en inglés “Arson Plus”, muestra la rutina de un investigador privado de una gran agencia de detectives. Entrevista a sospechosos y testigos, inspecciona la escena del crimen, coopera con la policía local y hace que otros agentes de otras ciudades realicen averiguaciones paralelas. La historia tiene un tono discreto con cierta atmósfera de “realismo”: parece como un gran intento de mostrar la técnica de investigación real de un investigador privado en detalle. Obras posteriores de Hammett, como “The Scorched Face” (1924), continúan por esta línea. Estos relatos recuerdan firmemente el trabajo policial con tinte realista de Freeman Wills Crofts, entonces en la cima de su influencia y de su prestigio. “Incendio provocado” contiene otras características que recuerdan a Crofts y la escuela realista que lideraba: la trama se centra alrededor de ese estándar croftsiano, la coartada, y se implementa a través de esa técnica de la escuela realista, la “pérdida de la identidad”. El último tercio de la novela más conocida de Crofts, The Cask (1920), está dominado por la investigación de un investigador privado inglés, pero la mayoría de los libros de Crofts están protagonizados por policias. Los relatos de Hammett parecen un intento de hacer por el investigador privado lo que Crofts hizo por el policía. La técnica de investigación del héroe hammettiano, consistente en entrevistar testigo tras testigo, a menudo bastante a ciegas, con la esperanza de encontrar pistas tras acumular una gran cantidad de detalles aleatorios, también tiene sus raíces en los libros de Crofts, donde sus policías hacen lo mismo. Esta técnica se conservó y expandió en el sucesor de Hammett, Raymond Chandler, y se ha convertido en un elemento básico de las novelas del investigador privado de hoy en día. (Fuente: Mike Grost)

Mi encuentro con estas dos citas quizás sirva para explicar mi repentino interés por “Incendio provocado” de Dashiell Hammett, el relato que mostró al mundo a El Agente de la Continental, se publicó por primera vez en la edición del 1 de octubre de 1923 de Black Mask con el seudónimo de Peter Collinson. La historia se puede resumir de la siguiente manera: “Sospechando del fraude de un seguro, el agente de la Continental investiga el incendio de una granja aislada y de su habitante solitario”.

Mi opinión: Lectura extremadamente fascinante como un vínculo entre dos escuelas aparentemente opuestas, la Edad de Oro de la Novela Policiaca y la Hard-boiled.

Ver la reseña de “Incendio Provocado” en Leer sin prisa.

Sobre el autor: Dashiell Samuel Hammett (1894–1961) nació en St. Mary’s County. Creció en Filadelfia y Baltimore. Hammett dejó la escuela a la edad de catorce años y realizó todo tipo de trabajos a partir de entonces: mensajero, vendedor de periódicos, oficinista, operario y estibador, y finalmente se convirtió en agente de la Agencia de detectives Pinkerton. El trabajo como investigador se adaptó al joven Hammett, pero la Primera Guerra Mundial se interpuso, interrumpiendo su trabajo y dañando su salud. Cuando el sargento Hammett fue dado de alta del último entre distintos hospitales, reanudó su trabajo como investigador. Pronto se dedicó a escribir, y a finales de la década de 1920 Hammett se convirtió en el maestro incuestionable de la novela policiaca en los Estados Unidos. En The Maltese Falcon (1930), dio a conocer por primera vez a su famoso investigador privado, Sam Spade. The Thin Man (1932) nos brindó otro detective inmortal, Nick Charles. Red Harvest (1929), The Dain Curse (1929) y The Glass Key (1931) se encuentran entre sus novelas de mayor éxito. Durante la Segunda Guerra Mundial, Hammett nuevamente sirvió como sargento en el Ejército, esta vez durante más de dos años, la mayoría de los cuales los pasó en las islas Aleutianas. La vida posterior de Hammett estuvo marcada en parte por problemas de salud, alcoholismo, un período de encarcelamiento relacionado con su presunta afiliación al Partido Comunista, y por su prolongada relación con la escritora Lillian Hellman, con quien tuvo una convivencia muy inestable. Su tentativa de novela autobiográfica perdura en la historia “Tulip”, que figura en su colección póstuma The Big Knockover (1966, editada por Lillian Hellman). Otro volumen de sus relatos, The Continental Op (1974, editado por Stephen Marcus), presenta al personaje por antonomasia de Hammett: El Agente de la Continental, un detective anónimo que muestra poco de su personalidad, convirtiéndolo en un clásico tipo duro en el molde del hard-boiled, un poco como el propio Hammett.

August 2019 Overview

monthly recapI would like to pick up the old habit of writing a small summary of my readings during the previous month. So here we go, in August 2019 I read and posted my notes on the following books:

Third Girl, 1966 (Hercule Poirot #30) by Agatha Christie

Cold Hearts, 2013 (Varg Veum #16) by Gunnar Staalesen (tr. Don Bartlett)

The Perfect Murder Case, 1929 (Ludovic Travers #2) by Christopher Bush

”El jardín de senderos que se bifurcan”, 1941 de Jorge Luis Borges

“Hombre de la esquina rosada” un cuento de 1935 de Jorge Luis Borges

“Historia de Rosendo Juárez” un cuento de 1970 de Jorge Luis Borges

“Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto” un cuento de 1951 de Jorge Luis Borges

The Murders In The Rue Morgue And Other Stories by Edgar Allan Poe

”The Oblong Box” (1844), a short story by Edgar Allan Poe

Tragedy at Law, 1942 (Francis Pettigrew #1 & Inspector Mallet #4) by Cyril Hare

Nothing to be excited about, taking into account that there are some re-reads and several short stories which, in the best case, account for five books in total. I’m not a fast reader. Besides I don’t plan to enter into a contest to see who reads more books. I personally incline more on quality than quantity.

Another point which I would like to stress is that I don’t know how I can organised myself, but  I seldom fulfil my reading plans. There’s always some book/author that stands in, but, anyway, I was able to read last month one Poirot, though no Maigret, and I  managed to finish the last book in The Justice Game.

Last but not least, maybe the highlight of this month was, at my age, my discovery of Edgar Allan Poe.

It remains for me to wish you many and exciting readings in this September that has only just started. Stay tuned.