Day: November 3, 2019

October 2019 Overview

monthly-recap_thumbOctober has been characterised for, from my reading perspective, putting into effect an old project: begin to read some Japanese detective fiction. Besides, this has allow me to discover some excellent blogs to which I ‘m very grateful for showing me some excellent novels, short stories and authors that will keep me company in my forthcoming readings. Stay tuned.

Mis apuntes de libros: El clan Inugami (1951) de Seishi Yokomizo (Tra. Olga Marín Sierra)

This post is bilingual. Scroll down to access the English version.

La Factoría de Ideas, 2014. Formato: Versión Kindle. Tamaño del archivo: 1039 KB. Longitud de impresión: 317 páginas. ASIN: B00EJX1GA2. ISBN: 978-84-9018-367-0. Título original: Inugamike no Ichizoku, originalmente publicado por entregas entre Enero 1950 y Mayo 1951. Traducción de Olga Marín Sierra. English title: The Inugami Clan (Stone Bridge Press, 1972). Detective Kosuke Kindaichi #6.

9788498002638GSinopsis: En el Japón de mediados de los años cuarenta, Sahei Inugami, poderoso jefe del grupo Inugami, muere en su mansión a la venerable edad de 81 años. En su juventud, Sahei fue rescatado de la pobreza y de una muerte segura por un sacerdote shinto. Sin embargo, tras la muerte de Sahei, su deuda de gratitud con el sacerdote desata una maldición que provoca una serie de espantosos y extraños asesinatos, mientras los miembros de la familia Inugami se enzarzan en una desesperada lucha por su fortuna. Al descubrir los terribles secretos, las relaciones prohibidas, la monstruosa crueldad y las identidades secretas del clan Inugami, Kindaichi desentraña la compleja red de relaciones y pasiones humanas que se esconden tras los asesinatos.

Mi opinión: Conviene señalar que El clan Inugami apareció publicado inicialmente por entregas en la revista mensual Kingu entre los meses de enero 1951 a Mayo 1952. Esto ayuda a entender por qué algunos capítulos comienzan con un breve resumen de lo ocurrido hasta ese momento. Evidentemente el autor se ve en la necesidad de recordar lo ocurrido un mes antes a sus lectores.

La historia se desarrolla a finales de los años 40. La II Guerra Mundial ha terminado con la derrota de Japón y todavía no han regresado a casa los soldados japoneses hechos prisioneros en algunos de los escenarios en donde se desarrolló la guerra. En este contexto Sahei Inugami, uno de los principales hombres de negocios de la región Shinsu, fundador del Grupo Inugami y conocido como el Rey de la Seda, ha fallecido en su mansión a orillas del lago Nasu a la venerable edad de 81 años. Sus herederos esperan con impaciencia la lectura de su testamento, pero una cláusula del mismo impide su lectura inmediata. El mayor de sus nietos, Kiyo Inugami, hijo de la hija mayor de Sahei, Matsuko, ha sido probablmente hecho prisionero en Birmania y todavía no ha regresado a casa, por lo que de acuerdo con esta cláusula, el testamento no podrá ser leído hasta su regreso, o, en el caso de no regresar en el plazo de un año, el testamento no será leido hasta el primer aniversario de la muerte del señor Inugami.  Ocho meses después de la muerte de Sahei, Kosuke Kindachi es introducido de la siguiente manera, para aquellos lectores que todavía no lo conocen:

Kosuke Kindachi es detective privado. Tiene lo que podría describirse como un aire inescrutable, y parece flotar por encima de las preoupaciones y los deseos mundanos. Físicamente, es un tipo tartamudo e intrascendente sin nada destacable, pero los casos de Asesinato en el Honjin, Gokumon-to: La isla de las puertas del infierno y Yatsuhake-Mura: El pueblo de las ocho tumbas atestiguan su extraordinaria capacidad de razonamiento y deducción. Su tartamudeo empeora cuando se pone nervioso, y tiende a rascarse la cabeza con un espantoso vigor. No es un hábito muy agradable.

Al llegar a este punto, no quiero revelar más detalles de la trama para evitar estropear el placer de la lectura. Basta decir que la trama está perfectamente elaborada. No importa cuán insignificante pueda ser cada detalle, todo termina encajando perfectamente. Es muy posible que, desde un punto de vista exclusivamente literario, la historia tenga algunos defectos, aunque también es posible que la traducción no haya sido muy afortunada. No puedo juzgar esto, pero si al final de la jornada se anima a leer esta novela, estoy seguro de que no le decepcionará en lo más mínimo. Y sí, he disfrutado mucho su lectura y la recomiendo encarecidamente.

Mi valoración: A+ (No se demore, consiga un ejemplar de este libro)

Sobre el autor: Seishi Yokomizo fue novelista japonés de la era Shōwa (1926–1989). Yokomizo nació en la ciudad de Kobe, en la prefectura de Hyōgo. Leía novelas policiacas de niño y en 1921, mientras estaba empleado en el Banco Daiichi, publicó su primera historia en la popular revista “Shin Seinen” (Nueva Juventud). Se graduó en la Universidad de Farmacia de Osaka (actualmente parte de la Universidad de Osaka) con una licenciatura en farmacia, e inicialmente tenía la intención de hacerse cargo de la farmacia de su familia, aunque se mostraba escéptico ante la actitud ahistórica de sus contemporáneos hacia las drogas. Sin embargo, atraído por su interés por la literatura y los ánimos de Edogawa Rampo, marchó a Tokio, donde fue contratado por la editorial Hakubunkan en 1926. Tras ejercer como editor en jefe de varias revistas durante unos años, renunció en 1932 para dedicarse a tiempo completo a la literatura. Yokomizo se sintió atraído por el género literario de novela histórica, sobre todo por la novela histórica policiaca. En julio de 1934, mientras descansaba en las montañas de Nagano para recuperarse de la tuberculosis, completó su primera novela Onibi, que fue publicada en 1935, aunque algunas partes fueron censuradas de inmediato por las autoridades. Sin inmutarse, Yokomizo continuó en lo que serían sus primeros años de éxito, con una segunda novela, Ningyō Sashichi torimonochō (Cuaderno de casos de Ningyō Sashichi) (1938–1939). Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, se encontró con inconvenientes para publicar su trabajo, debido a las condiciones de la guerra, y a graves dificultades económicas. La falta de estreptomicina y otros antibióticos significaba también que su tuberculosis no podía ser tratada adecuadamente, y bromeaba con sus amigos diciendo que se trataba de una carrera para ver si iba a morir de tuberculosis o de hambre. Sin embargo, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, sus trabajos recibieron un amplio reconocimiento y tuvo un gran número de seguidores. Publicó numerosas obras a través de la revista Weekly Shōnen de Kodansha en forma serializada, comenzando con Honjin Satsujin Jiken (Asesinato en el Honjin) y Chōchō Satsujin Jinken (ambas en 1946). Sus obras se convirtieron en el modelo de la escritura japonesa de misterio de posguerra. También se le suele llamar el “John Dickson Carr japonés”, escritor a quien admiraba. Yokomizo es más conocido por crear el personaje del detective privado Kosuke Kindaichi. Muchas de sus obras han sido llevadas al cine. Yokomizo murió de cáncer de colon en 1981. Su tumba se encuentra en el cementerio Seishun-en de Kawasaki, Kanagawa. El Premio Yokomizo Seishi es un premio literario creado en 1980 por la editorial Kadokawa Shoten y Tokyo Broadcasting System en honor a Yokomizo. Se otorga anualmente a una novela inédita de misterio. (Fuente: Wikipedia).

El clan Inugami ha sido reseñado, entre otros, en Beneath the Stains of Time, Pretty Sinister Books, y At the Scene of the Crime (en inglés)

La factoria de ideas página de publicidad (pdf)

Hasta donde sé, la editorial Quaterni ha publicado en España Asesinato en el Honjin, Gokumon-to: La isla de las puertas del infierno y Yatsuhake-Mura: El pueblo de las ocho tumbas.

The Inugami Clan by Seishi Yokomizo

Book Description: In 1940s Japan, the wealthy head of the Inugami Clan dies, setting off a chain of bizarre, gruesome murders. Detective Kindaichi must unravel the clan’s terrible secrets of forbidden liaisons, monstrous cruelty, and disguised identities to find the murderer.

My Take: It should be noted that The Inugami Clan was serialised in the monthly magazine Kingu between the months of January 1951 to May 1952. This helps to understand why some chapters ended with a brief summary of what happened so far. Obviously the author needs to remember what happened in the previous month to his readers.

The story unfolds in the late 1940s. World War II has just ended with the defeat of Japan. Some Japanese soldiers, prisoners of war, expect to be repatriated. In this context, Sahei Inugami, one of the main businessmen of the Shinsu region, founder of the Inugami Group and known as the Silk King, dies in his mansion on the shores of Lake Nasu at the venerable age of 81. His heirs eagerly await the reading of his testament, but one clause prevents its immediate reading. The eldest of his grandchildren, Kiyo Inugami, son of Sahei’s eldest daughter, Matsuko, was taken prisoner somewhere in the jungle of today’s Burma and has not returned yet. The said clause prevents the reading of the will until his return or, alternatively, if he doesn’t return within a year, the testament will become public on the first anniversary of Mr. Inugami’s death. Only eight months after Sahei’s death, Yokomizo introduces Kosuke Kindachi to the readers who are not yet familiar with this character, as follows (my free translation):

Kosuke Kindachi is a private detective. He has what could be described as an inscrutable air, and he seems to float above the concerns and earthly desires. Physically, he is a stuttering and inconsequential guy with nothing remarkable, but the cases of Murder In The Honjin, Gokumon Island and The Village of the Eight Graves attest his extraordinary reasoning and deduction capacity. His stuttering gets worse when he gets nervous, and he tends to scratch his head with a frightful vigour –not a very pleasant habit.

Arriving at this point, I do not want to reveal more details of the plot to avoid spoil the reading pleasure. Suffice is to say that the plot is perfectly elaborated. No matter how insignificant can each detail be, everything ends up fitting perfectly well. It’s well possible that, from an exclusively literary point of view, the story may have some flaws, although it is also possible that the translation would not have been very fortunate. This I can’t judge, but if at the end of the day you are encourage to read this novel, I’m positive you won’t be disappointed in the least. And, yes, I’ve very much enjoyed its reading and I strongly recommend it.

My Rating: A+ (Don’t delay, get your hands on a copy of this book)

About the Author: Seishi Yokomizo was a Japanese novelist in the Shōwa era (1926–1989). Yokomizo was born in the city of Kobe, Hyōgo. He read detective stories as a boy and in 1921, while employed by the Daiichi Bank, published his first story in the popular magazine “Shin Seinen” (New Youth). He graduated from Osaka Pharmaceutical College (currently part of Osaka University) with a degree in pharmacy, and initially intended to take over his family’s drug store even though sceptical of the contemporary ahistorical attitude towards drugs. However, drawn by his interest in literature, and the encouragement of Edogawa Rampo, he went to Tokyo instead, where he was hired by the Hakubunkan publishing company in 1926. After serving as editor in chief of several magazines, he resigned in 1932 to devote himself full-time to writing. Yokomizo was attracted to the literary genre of historical fiction, especially that of the historical detective novel. In July 1934, while resting in the mountains of Nagano to recuperate from tuberculosis, he completed his first novel Onibi, which was published in 1935, although parts were immediately censored by the authorities. Undeterred, Yokomizo followed on his early success with a second novel Ningyo Sashichi torimonocho (1938–1939). However, during World War II, he faced difficulties in getting his works published due to the wartime conditions, and was in severe economic difficulties. The lack of Streptomycin and other antibiotics also meant that his tuberculosis could not be properly treated, and he joked with friends that it was a race to see whether he would die of disease or of starvation. However, soon after the end of World War II, his works received wide recognition and he developed an enormous fan following. He published many works via Kodansha’s Weekly Shōnen Magazine in serialized form, concentrating only on popular mystery novels, based on the orthodox western detective story format, starting with Honjin satsujin jiken (The Honjin Murders) and Chōchō Satsujin Jinken (both in 1946). His works became the model for postwar Japanese mystery writing. He was also often called the “Japanese John Dickson Carr” after the writer whom he admired. Yokomizo is most well known for creating the private detective character Kosuke Kindaichi. Many of his works have been made into movies. Yokomizo died of colon cancer in 1981. His grave is at the Seishun-en cemetery in Kawasaki, Kanagawa. The Yokomizo Seishi Prize is a literary award established in 1980 by the Kadokawa Shoten publishing company and the Tokyo Broadcasting System in honor of Yokomizo. It is awarded annually to a previously unpublished novel-length mystery. (Source: Wikipedia)

The Inugami Clan has been reviewed, among others, at Beneath the Stains of Time, Pretty Sinister Books, and At the Scene of the Crime.

As far as I know Pushkin Press has scheduled to release Murder In The Honjin next 12 December 2019 and The Inugami Curse (aka The Inugami Clan under a new translation) on 6 February 2020.