20 ways to win in business

Former Olympic champion Sebastian Coe shares the secrets of his success.
1. Leaders can be made
2. The vision thing
3. You can’t inspire people unless you understand them first
4. “How?” and “why?” questions that need to be asked in the right order
5. Set realistic goals
6. Strong leaders are not afraid to hire people brighter than themselves
7. Listen not only to what is being said, but also to what is not being said
8. Pick your battles
9. You are not indispensable
10. Hold fewer meetings
11. Expect the unexpected
12. Encourage risk taking
13. Losing is not the same as failing
14. Never say never
15. Stick to your own gameplan
16. Respect your rivals
17. Always listen to the market
18. Live a balanced life
19. Don’t be afraid to switch off
20. Yes you can

Telegraph (en inglés)
El Blog Salmón (en español)

State of Play (La Sombra del Poder)

Entre los estrenos de esta semana no he encontrado ninguna película más atractiva. He oído decir que la película sueca “Déjame Entrar” puede ser otra buena opción, no tengo más referencias. En cualquier caso no me apetecía ver una de vampiros en ese momento, aunque seguramente iré a verla en cuanto tenga ocasión.

La dificultad de la traducción del título original hace que en España se haya estrenado como: La Sombra del Poder. State of Play significa the current situation , la situación actual o el estado de la cuestión. Creo que en algún país de habla hispana se ha traducido por Jugada Perfecta. El problema, aunque la traducción no me guste, es que no se me ocurre ningún título en español que recoja todo el sentido del título original, así que mejor lo dejamos como está.

Las primeras imágenes de State of Play nos muestran las calles de una ciudad a última hora de la tarde; la gente pasea tranquilamente. Un ladrón de poca monta aparece corriendo; un coche frena bruscamente para no atropellarle, aunque le golpea; corre asustado; se refugia detrás de unos cubos de basura en un callejón casi vacío. Una sombra se acerca y le asesina de dos disparos. Un repartidor de pizzas en bicicleta que pasaba por allí pierde el equilibrio; el asesino le pega un tiro que le dejará en coma. Un metro se acerca a una estación abarrotada de gente, es hora punta. Una joven espera la llegada del metro. Poco después nos enteramos de que ha podido ser un suicidio. Dos muertes no relacionadas en apariencia. De esta vibrante manera arranca un thriller político de lo mejor que podemos ver actualmente en los cines.

Un buen guión basado en una serie de la BBC emitida en al año 2003 que tuvo gran éxito. El guión de la película está firmado por tres de los más interesantes guionistas que se pueden encontrar en este momento: Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy y Billy Ray. Su gran reto condensar en dos horas y catorce minutos una serie que dura seis. Creo que pronto estará a la venta el DVD de la serie.

Los ingredientes que nos vamos a encontrar son: suspense, intriga, asesinatos, infidelidad conyugal, empresas encubiertas, contratos millonarios con la administración, complicidad y corrupción de la clase política, periodismo de investigación, viejas amistades, reuniones, carreras, pasillos, datos y giros del guión totalmente inesperados.

Al final de la película la cámara sigue el proceso de fabricación del periódico hasta su distribución, presagiando quizá el final del soporte papel.

Un tosco periodista de la vieja escuela, Cal McAffrey (magníficamente interpretado por Russell Crowe), acompañado por una novata de la edición digital del períodico, Della Frye (interpretada de manera muy creíble por Rachel Adams), investigan la muerte de la asistente y amante del Congresista Stephen Collins (un correcto Ben Affleck) viejo camarada y compañero de habitación de McAffrey en la Universidad. Junto con la editora jefe del periódico, Cameron Lynne (la siempre impresionante Helen Mirren), completan los papeles principales en una más que entretenida película bien dirigida por Kevin MacDonald (The Last King of Scotland).

Se trata de un puro entretenimiento capaz de mantener siempre atento al espectador. Lástima encontrar algunos detalles poco creíbles como, por ejemplo, la vieja amistad entre los dos protagonistas (por la diferencia de edad entre Crowe y Affleck, 8 años), el interrogatorio por los periodistas en la habitación de un hotel de un sospechoso y cómo al final de la película el asesino averigua donde se encuentra McAffrey en ese momento.

En definitiva Begoña y yo pasamos un buen rato, que es de lo que se trataba. Tuve la suerte de poder oírla en VO gracias al servicio de auriculares que, en ocasiones, proporciona Dreams, Palacio de Hielo.

Mi Puntuación: 7/10.

http://www.traileraddict.com/emd/7981

Maurice de Vlaminck, un instinto fauve. Pinturas de 1900 a 1915 (2)

Producida por la Fundación “la Caixa” y organizada por SVO Art, Versalles se muestra en Madrir hasta el 7 de junio de 2009 en CaixaForum –el nuevo Centro Social y Cultural de la Obra social “la Caixa”, Paseo del Prado, 36– la exposición “Maurice de Vlaminck, un instinto fauve. Pinturas de 1900 a 1915“. Llega después de su exhibición el pasado año en el Museo de Luxemburgo, en París, con motivo del 50 aniversario de la muerte del pintor.
Estuve visitándola ayer sábado 11 de abril de 2009. Muy interesante y recomendable.Maurice de Vlaminck (1876-1958), considerado como uno de los más radicales de su generación por su uso estridente del color y su distorsión de las formas, fue uno de los artistas clave para entender la renovación de la pintura europea de vanguardia de principios del siglo XX.

Vlaminck formó parte junto con Matisse y Derain de los pintores conocidos como fauvistas (fieras), pero a diferencia de estos es poco conocido en España, donde ahora se le dedica una primera exposición que reúne en Madrid 80 de sus obras.

La comisaria Maithe Vallès-Bled ha planteado un recorrido en el que se muestran las obras que Vlaminck pintó en su período de “conmoción estética” y que son “testimonio de búsquedas de restitución del espacio”.

Artista que a lo largo de su trayectoria no dejó de experimentar, la exposición incide en su periodo vanguardista, entre 1900 y hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, con ejemplos de un primer periodo influenciado por el postimpresionismo hasta la iniciación del fauvismo y su posterior alejamiento tras conocer la pintura de Cézanne.

Vlaminck, que compartió con André Derain estudio en Chatou donde les visitaba Matisse, fue un revolucionario autodidacta, icono del fauvismo, que contribuyó con su obra a la renovación de la pintura dentro de la vanguardia europea de principios del siglo XX.

“Fue el único pintor fauvista que no vivió en el sur de Francia. La luz mediterránea tuvo gran influencia en el movimiento, pero la explosión del color en él se produjo en los alrededores del Sena”, señaló la comisaria, quien destacó que en la exposición se pueden contemplar dos de los retratos más antiguos, fechados en 1900, y otro de la época en que compartía estudio con Derain.

Las obras reunidas, procedentes de dieciocho museos y colecciones de diez países, muestran paisajes llenos de color desbordante y tonos muy vivos realizados en el valle del Sena, naturalezas muertas y retratos así como un conjunto de cerámicas que pintó a partir de 1906.

La muestra incluye también una selección de esculturas africanas y oceánicas coleccionadas por Vlaminck y que fueron fuente de inspiración para los fauvistas.

Vallès-Bled recordó que en el año 1907 el Salón de los Independientes dedicó la primera exposición retrospectiva a Cezanne “y esta tuvo una gran importancia en él, en su nueva estructuración de los volúmenes”.

El conocimiento de la obra de Cezanne le lleva a iniciar un lento giro en su pintura alejándose de los postulados fauvistas. Su pintura se vuelve más ordenada, más geométrica, y en ella las forman toman más importancia que el color.La exposición permite también observar como, a pesar de sus nuevas ideas, “le es muy difícil renunciar al color puro, al salido del tubo. A partir de 1907 empieza a mezclar colores, pero le cuesta romper con el puro”, afirmó la comisaria para quien Vlaminck “se mantuvo fiel a la realidad aunque coqueteó un poco con las preocupaciones cubistas”.

Tras la guerra, Vlaminck se inclina de forma definitiva hacia tendencias decididamente naturalistas, permaneciendo fiel a una realidad que no dejará, sin embargo, de trasponer, deformar y desfigurar al capricho de un trazo expresivo que en la mayoría de las ocasiones es signo de una relación inmediata, espontánea y emocional con la pintura.

Si bien Vlaminck cosechará hasta el fin de su vida un éxito considerable, tanto entre la crítica como entre el público, a partir de ese momento se mantiene al margen de las vanguardias de su época.

Museo Naval de Madrid

Por mis lecturas pendientes se puede apreciar un cierto interés por los temas navales.

En consecuencia mi propuesta para estas vacaciones, si se está en Madrid, es visitar uno de los museos menos conocidos de Madrid el Museo Naval, en el Paseo del Prado número 5.

El horario de visitas es de martes a domingo de 10:00 a 14:00 h.
Cierra en verano durante el mes de agosto.
También cierra todos los lunes, 1 de enero, Jueves y Viernes Santo, 1 y 15 de mayo, 16 julio, mes de agosto, 9 de noviembre, 24, 25 y 31 de diciembre.

La entrada es gratuita para todos los ciudadanos.